Conectándome con la corriente del nuevo Inadaptado de Norberto Chaves, como me sucede con todo lo que él escribe (pero aún más intenso esta vez) hay párrafos que me parece haber escrito yo, otros me sorprenden anticipándose a lo que de todas formas descubriré mañana y en otros me siento incómodo. ¿Qué más se puede pedir a un autor?.

Es inconcebible un hábitat totalmente adecuado, todo el tiempo, pero aunque cultivamos la alegría y el entusiasmo, la sociedad que nos condiciona parece ser cada día un poco (o mucho) más hostil para el desarrollo de una humanidad saludable.

De la filantropía más amorosa y empática al rechazo más misántropo llegas sin más trámite que salir a la calle, calzarte la mascarilla y ser avasallado por la tristeza de una comunidad que va perdiendo los más (hasta filogénicamente) basales derechos que había conquistado durante estos siglos de capitalismo «electrodependiente».

Marchando deambula el urbano, sin percibirse digno de la libertad que solo puede ser ilusoria partiendo de la normalidad convencional. Sería realmente un desconsuelo contemplar este proceso observando la velocidad y obediencia con la que tanta gente se acomoda, si no tuviésemos los comunicadores una ferretería de recursos para incidir (no importa si mucho o poco) en la conciencia circular y como mínimo dejar una señal. Una prueba de que no todos perdimos el amor por este mundo.

Este artículo ha sido editado por Marcelo Ghío y publicado en la revista Experimenta, en octubre de 2021.

«Nosotros existimos y no somos sociedad» (decía Bersuit Vergarabat) se me antoja, aunque tal vez sea una engañosa fantasía, ya que no es posible concebir la vida sin la cooperación. Las células se comportan como las galaxias, lo que debe hacernos entender, o sospechar al menos, que no escapamos de las leyes de la naturaleza por más prótesis que nos encorseten. Y aún así, al encender todos los electrodomésticos y habitar la digitalidad, es instantáneo el shock; cortamos los cables para no dejar que toda esa carga de apagones culturales nos deje pegados.

Y precisamente lo que se defiende al desmarcarnos (a veces involuntariamente o sin remedio) son estos Pequeños Fragmentos de Libertad Furtiva que nos sitúan a la distancia precisa para ver mejor el cuadro. No se trata de una distancia física, ni del impuesto distanciamiento social. Tampoco de una indignada desidia de tibia mansedumbre. Polariza con esto último. Observamos lo que amamos, lo que deseamos y entusiasmados anhelamos poder abrazar en una hermandad basada en la justicia, en la igualdad, en el cuidado mimoso de cada criatura, de cada forma de vida, en la protección de quienes no tienen tanta fuerza o han sido despojados de su voz.

En el actual contexto no enchufamos ni encajamos. El cortocircuito está garantizado si intentamos cruzar los polos con la certeza (la relativa convicción que da la experiencia) de que no tenemos el adaptador que nos permitiría fluir con los adaptados. Y no hay un solo enchufe compatible; lo que vamos descubriendo a las patadas y chispazos.

Norberto Chaves se declara abiertamente inadaptado. Y electrificado conecta con sus ágiles observaciones nuestra propia realidad, estés donde estés, choque lo que te choque.

¿Cómo podría ser cómodo el voltaje de Chaves? Si intensifica el fulgor de nuestra propia inadaptación, aún de quienes nos creemos adaptables. El maestro llega con su amperímetro y uno mismo comprueba la intensidad que esta crítica eleva.

Diatribas, sí, como exorcismo para hacernos saltar los plomos y que, al acabar este nuevo libro, nos reconciliemos con lo real, con lo único que ha sido encendido solo para nosotros, sin condiciones.

Montamos este INADAPTADO en los circuitos cerrados de nuestros hogares confinados, como un hilo que nos mantuvo enfocados en algo que importa: hacer un precioso libro.

Esta vez le propuse a Norberto que ambos nos convirtiéramos en la prosopopeya del inadaptado, en modo hiperbólico. Y lo supimos jugar tan bien que al someternos al concepto logramos (creo) una pieza editorial eminentemente respetuosa con sus lectores, coherente en cada detalle que cuidamos con meticulosa paciencia.

La instalación se completa con la incorporación de Pep Serra, quien supo relacionarse con su inadaptado y crear la magníficas ilustraciones que, además de conectar con justeza al concepto, dialogan con el diseño interior dando como resultado una obra para atesorar. Pep, ha sido un inteligente inadaptado además de aportar el excelente trabajo que salta a la vista.

Pero advierto; así como he dicho que Tónico Chaves es un libro apto y necesario para todos, creo que Inadaptado es prácticamente lo contrario. Solo para inadaptados.

Proceso de diseño de cubierta de INADAPTADO (Norberto Chaves) 

Brevísimo apunte sobre la cubierta

Para amantes del diseño o colegas puede ser interesante cerrar este artículo contando brevemente algunos detalles sobre el diseño y construcción de la cubierta.

Una vez estudiado el texto me fue sencillo hallar el concepto y el partido conceptual se me presentó de inmediato. Tenía claro cómo iba a ser esta portada desde entonces. La elección del tipo de elementos también requería de especificidad. La portada enuncia un juego que se completa en el interior, pero debía ser además semánticamente autónoma. Si miras solo la cubierta ya es suficientemente expresiva sobre la identidad de este personaje, el inadaptado. Al abrir el libro se produce una secuencia semántica que espero disfrutéis.

Sabía, entonces, que debía ser ese tomacorriente y no otro, por su iconicidad expresiva. También sabía que en algún lado había visto este objeto, pero no sabía dónde, así que después de una búsqueda supe que se fabrican en California, bajo el sello de Leviton (según la revista Forbes, curiosamente, estas antigüedades sirven para hacer un «apaño» barato para cargar vehículos eléctricos).

La tapa del toma fue menos fácil de conseguir, porque busqué la original,vintage, de vaquelita, color marfil, de la antigua fábrica SIERRA~McDONALD (que los producía en 1950). La conseguí y me llegó a Barcelona rota, empacada por otro inadaptado a las convenciones del embalaje.

Curiosamente, más complicado fue conseguir el papel pintado (de empapelar) que buscaba. Debía ser de este color azul celeste de suave argentinidad, con algún detalle en un color similar al de la tapa y con una textura ostensiblemente rugosa. Di con una fábrica de Alemania, quienes amablemente me enviaron unas muestras.

Colofón

Inadaptado, escrito por Norberto Chaves, ha sido ilustrado por Pep Serra, diseñado y editado por Felipe Ibáñez, empleando únicamente la fuente tipográfica Archivo de Omnibus Type (industria argentina), publicado en Argentina por Wolkowicz Editores y en España por Experimenta.

Hazte mecenas con un click y recibe 6 libros editados por Felipe Ibáñez, cada 12 meses en tu domicilio. Además de otras valiosas recompensas y accesos exclusivos.